En un mundo en el que todo parece gritarnos –“comprame!”, “quereme”, “odiame”-, no faltaba mucho para que la ropa que vestimos requiriera fortalecer su voz.

Porque un logo en miniatura sobre el pecho no basta,  esta nueva tendencia propone exhibir descaradamente aquello en lo que creemos –aún si lo que creemos es en el valor de la marca-.

Desde “the world sucks” hasta “BALENCIAGA”, todo reclama la atención.

Quizás es un simple uso de la tipografía como recurso decorativo. Desde el diseño gráfico -mi labor diaria- podemos decir que las letras, son de los más bellos e imprescindibles sustentos de la estética.

De cualquier manera, resta elegir las palabras correctas.